Geronimo Joseph Yldephonso Moreno Frías nació en Pozuelo (Albacete) el día 25 de enero de 1744. Era hijo de don José Moreno Cortés Frías, natural de Pozuelo y de doña Rosa Moreno, de Pozohondo. El 7 de mayo de 1770 casó en Chinchilla con doña Francisca López de Haro, viuda de don Gregorio de Oma, y natural de esta villa. Su hijo, Francisco Moreno López de Haro, fue Maestre de la Real Maestranza de Ronda.
Jerónimo comenzó su carrera militar como Alférez del Regimiento provincial de Chinchilla; en 1768 era ya Capitán y en 1770 Coronel; ascendió a Brigadier en 1794 y a Mariscal de Campo en 1809.
En el año de 1793 intervino en el sitio de Toulon. Este enfrentamiento militar entre realistas franceses, partidarios de Luis XVII de Francia, y las fuerzas republicanas y revolucionarias de la Convención, se produjo durante las Guerras revolucionarias francesas. Tras la muerte de Luis XVI hubo rebeliones en el sur de Francia, zona mayoritariamente realista. Los realistas franceses combatían a favor de Luis XVII, que se encontraba encarcelado en la prisión del Temple de París. Consiguieron expulsar a los revolucionarios y estos pusieron sitio a la ciudad. Los toloneses pidieron ayuda a los enemigos de la República francesa. Entonces Gran Bretaña, España, Nápoles y Piamonte-Cerdeña enviaron sus respectivas flotas a Toulon, con la finalidad de derrotar a la Convención y restaurar la monarquía en Francia.
Los españoles e ingleses, mandados por Federico Gravina y sir Samuel Hood, respectivamente, defendieron la plaza contra las fuerzas republicanas, pero tuvieron que ceder ante el empuje del ejército enemigo desde el momento en que fue comandado por Napoleón Bonaparte quien, gracias a sus tácticas nuevas y su superioridad numérica, logró vencer la resistencia de los aliados. Por su talento en esta acción, la Convención le otorgó el grado de general.
Según cuenta Carlos Martínez Valverde (1983), “el día 7 de marzo, la Convención francesa declaraba la guerra a España. Su consecuencia fue la alianza de nuestra patria con la Gran Bretaña, firmándose el tratado de Aranjuez, que llevó consigo un gran armamento de buques. Siguió a éste la expedición española contra Cerdeña, llevada a cabo por la escuadra mandada por el Teniente General de la Armada don Francisco de Borja, marqués de los Camachos. La escuadra del General Lángara operaba sobre Rosas, en la costa de Gerona. El día 9 de julio salía de Ferrol, para reforzarla, una fuerza naval mandada por don Federico Gravina, a la sazón Jefe de Escuadra. El Almirante británico sir Samuel Hood, que con su escuadra cruzaba ante las costas francesas, recibió una petición de auxilio de los toloneses sublevados en favor del Rey. Hood pidió, a su vez, a Lángara el refuerzo de seis navíos y el General español reaccionó dirigiéndose a Toulon con toda su escuadra.
Los habitantes de Toulon, no queriendo entregar la ciudad a los comisarios convencionales, reclamaron la ayuda de las potencias aliadas, y acudieron a ella dos escuadras españolas. De las fuerzas que tomaron parte en las últimas acciones de contraofensiva podemos anotar corno Cuerpos del Ejército y de la Marina de España: los regimientos de Córdoba, de Mallorca, de Hibernia, de Málaga, el suizo de Betschart, los granaderos provinciales de Mallorca, el regimiento provincial de Chinchilla, milicias de Lorca, Dragones del Rey y Dragones de Pavía, tropas del Real Cuerpo de Artillería del Ejército, batallones y brigadas de artillería de Marina”.
Parece ser que Moreno Frías intervino en alguna de estas batallas y –según cuenta Mateos y Sotos (1974-77)– se le confirió el mando de las tropas que permanecieron un tiempo en la ciudad de Toulon.
Poco tiempo más tarde, concretamente en 1794, volvemos a saber de él: desde Jumilla, donde estaba acantonado con el Regimiento “Voluntarios de Castilla”, marchó para unirse al ejército de Cataluña, participando en la batalla de Pontós (24 de junio de 1795), que ganaron los españoles contra veinticinco mil franceses. Según cuentan las crónicas, allí cayó del caballo quedando contuso y herido de la pierna izquierda, pero siguió luchando.
El Regimiento “Voluntarios de Castilla”, creado en 1793 por el Duque del Infantado, tuvo en su historial bélico su participación cuando hizo una incursión en terreno enemigo, en la que se capturó el castillo de Pontós el 11 de junio de 1795, bajo el mando del marqués de la Romana. Cuando los franceses del general Bartolomé Louis Joseph Schérer atacaban por el flanco izquierdo, los españoles del «Voluntarios de Castilla» aguantaron el ataque y a continuación se reforzó el centro, consiguiendo la victoria. Esta campaña culminó con la paz de Basilea, que puso fin a la Primera Coalición, en el comienzo de las guerras revolucionarias francesas.
Jerónimo Moreno obtuvo el retiro el 12 de mayo de 1796, hasta el comienzo de la Guerra de la Independencia. A principios de junio de 1808 ingresó en una división murciana, siendo nombrado Comandante en la vanguardia; se le encargó la defensa de los vados y barcas del Ebro y otras tareas diversas. Poco tiempo después obtuvo el mando de la División de Murcia; pasó entonces al ejército de Valencia, defendiendo varias posiciones y –por orden del general Palafox– se retiró a Jaca y Zaragoza el 8 de noviembre de 1808.
Participó en el segundo sitio de Zaragoza, donde había sido nombrado Comandante General del Arrabal. Su nombre figura entre los Mariscales de Campo del ejército de Aragón, mandado por el capitán General José Palafox (Alcaide, 88). Con la rendición de la plaza fue hecho prisionero, pero se fugó junto con otros oficiales, presentándose en Valencia ante el Capitán General; éste le facilitó un pasaporte hasta Chinchilla, donde permaneció hasta el final de la contienda, con el grado de Comandante.
Se le concedieron diversos honores: fue Caballero Laureado con la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, cuya condecoración le fue impuesta por el Capitán General de Valencia, que acudió a Chinchilla con tal objeto; también fue nombrado Benemérito de la Patria en grado heroico y eminente; y se le otorgó la Cruz Distinguida de Mérito del Segundo Sitio de Zaragoza.
Murió el día 1 de diciembre de 1821 en Chinchilla (lugar donde había hecho construir su casa, conocida hoy como “la casa de los Moreno”), y donde reposan sus restos mortales.
En 2022 una exposición organizada por el ayuntamiento, bajo el título de “La Noble, Liberal y Monumental Chinchilla de Montearagón, ciudad de Centenarios”, rinde homenaje a la figura de Jerónimo Moreno Frías.
Bibliografía:
- ALCAIDE IBIECA, Agustín, Historia de los dos sitios que pusieron a Zaragoza en los años de 1808 y 1809 las tropas de Napoleón. Volumen 3. Madrid, Imprenta de D. M. de Burgos, 1831.
- CEBRIÁN, Pedro, Memoria sobre la antigüedad de Chinchilla. Albacete, Imprenta Ruiz, 1884.
- DE LACY, Salvador, Padrón de Hidalgos en Chinchilla de Montearagón. Dialnet.unirioja.es.
- MATEOS Y SOTOS, Rafael, Monografías de historia de Albacete, Albacete, Diputación Provincial, 1974-1977.
- MARTÍNEZ-VALVERDE, Carlos, “La Real Armada y Federico Gravina en Tolón”, Revista de Historia Naval, agosto-septiembre de 1983.
- PALAFOX Y MELCI, José, Autobiografía, Madrid, Taurus, 1966.
- ROA EROSTARBE, Joaquín,Crónica de la provincia de Albacete, Albacete imprenta Viuda de J. Collado, 1894.