Aunque nació y murió en Madrid, Fina de Calderón fue una ilustrísima toledana, nombrada hija adoptiva de la ciudad en 1986. Fina –que padecía, desde pequeña, una enfermedad en los huesos, que le dificultaba la movilidad– explica en su poema Primer encuentro, cómo Marañón y Lorca la llevaban en volandas por Toledo: «De la mano de amigos, / de Marañón, de Lorca, / paseaba las calles tortuosas y mudas, / descansada en sus brazos que hacían de muletas». Así fue, por ejemplo, como la llevaron a conocer a un señor que resultó ser el Greco: «Don Gregorio explicaba… Federico decía… / ¡Y callaba Doménico!».
Cuenta en sus memorias, Los pasos que no regresan, que, desde niña, convivió con intelectuales y artistas como Manuel Azaña, Luis Cernuda, los hermanos Machado, Isaac Albéniz o Jacinto Benavente. Con su desparpajo infantil, propuso a Manuel de Falla musicar su jota: «Más que un falso testimonio, / una cosa a mí me asusta, / y es que todo lo que gusta, / se lo achacan al demonio». Se cruzó con Miguel Hernández visitando con sus padres a Pablo Neruda en la Casa de las Flores: «Miguel me dio un beso que permanece en mi mejilla como sello imborrable».
«Para celebrar mi séptimo cumpleaños recibí un regalo que me hizo llorar de rabia: ¡un horrible par de muletas!». Lorca —intentando consolarla— le dice: «¿No ves que son dos maravillosas alas de aeroplano? Son como orejas de elefante, como élitros de abeja gigante». Como su salud empeoraba, sus padres la hospitalizaron en Berck-Plage, Francia. «Allí me dediqué en serio a escribir poesía». Y a aprender solfeo y a tocar el violín: «Tocando me sentía feliz. Con el lema de Beethoven “a través del sufrimiento hacia la alegría”». Tras una larguísima estancia en el hospital, viajó a París donde volvieron a operarla y pudo continuar sus estudios: «Mi lengua del bachillerato es el francés, aunque me siento poeta española». Tacha Romero Hierro la presenta como «Ninfa toledana de París».
María Rosa Calvo Manzano la califica como una mujer del Renacimiento: «una artista sensible que todo lo hace bien», y explica que –debido a su enfermedad– se vio obligada a aprender a tocar el violín tumbada. Una persona que desafiaba a la vida. De pequeña le dijeron que nunca podría andar ni tener hijos, y no paró de caminar y tuvo dos hijas y un hijo con su esposo José Fernando Gutiérrez de Calderón: Giovanna, Mariola y José Rafael. Cuenta en sus memorias que Paco Rabal, le decía: «¡Qué bien cojea mi niña!».
Era tal su pasión por Toledo que, a mediados del siglo XX, compró el Cigarral del Santo Ángel Custodio y «volvió a hacer del Cigarral un templo para la cultura como lo fuese antaño», recuerda Eduardo Sánchez Butragueño y remarca que trasladó a la entrada principal la portada renacentista, típicamente toledana, del Palacio de Rodrigo Niño Lasso que estaba siendo desmantelado y cuyas columnas acabaron en París. La aseguradora toledana Soliss es la actual propietaria del Cigarral y lo mantiene, respetando su historia.
Además de sus amistades aristocráticas –ella era marquesa–, cosechó numerosas amistades en el mundo de la cultura: Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Jorge Luis Borges, Antonio Buero Vallejo, Rosa Chacel, Carmen Conde, Gerardo Diego, Ana Diosdado, Gloria Fuertes, José Hierro, María Teresa León, Leopoldo de Luis, André Malraux, Octavio Paz, Claudio Rodríguez, Luis Rosales, Beatriz y Juan Antonio Villacañas, Luis Antonio de Villena, María Zambrano… Visitó a poetas exiliados por la dictadura franquista: en Puerto Rico, a Juan Ramón Jiménez, y en México, a León Felipe. «No voy de ácrata, pero para mí no hay orden que valga si permite una sola injusticia para salvaguardarse. La injusticia es por sí misma desorden. Creo que el mayor patrimonio de una persona son sus ideas y que se deben respetar las ajenas. […] Algunos se sorprenden de que me lleve bien con escritores de izquierdas y de derechas, con monárquicos y republicanos, con tirios y troyanos… A mí me sale así de modo natural», confiesa en sus memorias. Antonio Mingote la rebautizó como «Fina del Corazón».
Compositora y violinista.
Fina se examinó de violín en el Conservatorio de París y aprobó con sobresaliente. Le permitieron que tocase tumbada, pues su coxalgia le impedía hacerlo de pie. Al examen asistió Pablo Casals que la apadrinaría posteriormente para actuar en la sala Pleyel de París. Más tarde obtuvo también el título de compositora que revalidó en Madrid con el maestro Moreno Torroba. En París, siendo una niña, deslumbró con sus poemas y su violín a Maurice Ravel y a Jean Cocteau. Años después conoció a Chagall y sus cuadros le inspiraron un ballet que tituló Doble retrato con vaso de vino, que fue interpretado por la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo en 1990. Joaquín Turina puso música a su poema Reflejos en Las Musas de Andalucía, y Joaquín Rodrigo, a sus poemas Por qué y El árbol.
Grandes figuras de la música internacional interpretaron sus canciones: Edith Piaf, Pouvoir, y Maurice Chevalier, Nous de Paris. En Mis canciones festivaleras de los años 60, recopila 16 canciones que interpretaron artistas tan destacados como Conchita Bautista, Marty Cosens, José Guardiola, Víctor Manuel, Tito Mora o Los TNT, que presentaron su canción Caracola en Eurovisión. La familia donó más de quinientas obras musicales de Fina al Conservatorio de Música Jacinto Guerrero de su querido Toledo.
Algunas de sus creaciones musicales:
– Turina, Joaquín (compositor) y Attard, Josefina (Fina de Calderón) (letrista), Las musas de Andalucía. Madrid, Unión Musical, 1943.
– Calderón, Fina de, El Greco o la llamada de Toledo: ballet, Orquesta Lírica Madrid-LAR y coro de RTVE, 1981.
– Calderón, Fina de, Canciones infantiles, Madrid, Ediciones de la Torre, 2010.
– Calderón, Fina de, Mis canciones festivaleras de los años 60, Madrid, Ediciones de la Torre, 2010.
– Calderón, Fina de (s/f). Canciones compuestas por Fina de Calderón. Discogs. Disponible en https://www.discogs.com/es/artist/2844130-Fina-De-Calder%C3%B3n
Poeta y escritora:
Colette presentó los poemas adolescentes de Fina en la Comédie Française (Teatro Nacional de Francia). Aunque estaba muy enamorada de la música, su gran pasión siempre fue la poesía. Cuando adquirió el Cigarral del Santo Ángel Custodio, recuperó la tradición literaria de ese singular entorno que había iniciado el Cardenal Sandoval y Rojas en los siglos XVI-XVII con contertulios tan ilustres como Lope de Vega o Tirso de Molina. Fina fomentó veladas poéticas en su Cigarral y lo convirtió en una isla de libertad abierta a la poesía, la literatura y la música. La primera escultura que encargó –para lo que sería después el Patio de los Poetas– fue la de Federico García Lorca. A los pocos días, cuenta Fina, aparecieron unas pintadas en los muros de su Cigarral: «Agentes de la K. G. B». Y añade: «Eran otros tiempos». Malos tiempos para la lírica, para la libertad.
En 1984, apoyada por el alcalde de Madrid Enrique Tierno Galván, Fina creó los Miércoles de la Poesía en el Centro Cultural de la Villa. Le dijo a Tierno Galván: «Los miércoles son día de fútbol; pero la poesía podrá con el fútbol, profesor», y así fue durante 25 años. Luis Alberto de Cuenca afirma que «los Miércoles de la Poesía fueron una de las realizaciones poéticas más formidables que ha habido en este país. Era increíble cómo un miércoles, que era un día anodino, llenaba la sala hasta abarrotarla». Y añade que el sectarismo no tenía ningún sentido para Fina y allí estaban representadas todas las escuelas poéticas. Cualquier persona, consagrada o primeriza, podía presentar sus poemas. Grandes recitadores, como Paco Valladares, embellecían y purificaban el aire con versos cada miércoles.
Algunas de sus creaciones poético-literarias:
- Calderón, Fina de, Fuego Grito Luna. Federico García Lorca. Poema en tres letras, Málaga, Ediciones Litoral, 1977. Ilustraciones de Alberti.
- Calderón, Fina de, La cicatriz de arena (Antología poética 1943-1983), Madrid, Lar, 1983.
- Calderón, Fina de, Un lazo ata la tristeza de la tarde, Toledo, Ayuntamiento de Toledo, 1987.
- Calderón, Fina de, Glorieta de la melancolía, Madrid, Huerga y Fierro, 1998.
- Calderón, Fina de, La sed que dura, Madrid, Huerga y Fierro, 2002.
- Calderón, Fina de, Los pasos que no regresan. Memorias, Madrid, Huerga y Fierro, 2004.
- Calderón, Fina, Pluriels (Plurales, Madrid, Sial Ediciones, 2006. Bilingüe francés-español.
- Calderón, Fina, Toledario, Toledo, d. b. comunicación, 2009.
- En la Biblioteca Nacional puede consultarse el manuscrito de su correspondencia con Jorge Guillén.
Algunos premios y distinciones:
- Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de la República Francesa (1963).
- Primer Premio de la Canción de Ultramar por Giovanna (1968).
- Académica Correspondiente de la Real Academia Hispano-Americana de Cádiz (1970).
- Académica Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo (1982).
- Hija Adoptiva de Toledo (1986).
- Medalla del Ayuntamiento de Madrid al Mérito Artístico (1998).
- Comendadora de la Orden del Mérito de Luxemburgo (2002).
- Encomienda de Número de la Orden de Isabel la Católica (2002).
- Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (2002).
«Amó la poesía e intentó servirla».
Fina de Calderón murió en Madrid el 11 de enero de 2010, unos días antes de la fecha prevista para presentar Toledario; una bella y sentida declaración de amor a Toledo: «Entre Toledo y yo, / solo Toledo y yo». El poeta José Hierro afirma que Toledario es «Un libro como quería Unamuno, que habla como un ser humano, contraponiéndolo al ser humano que habla como un libro». En el prólogo de Toledario, Fina nos habla del lugar que ocupa Toledo en su poesía: «En mis libros poéticos esenciales, Toledo tuvo siempre verso y lugar propicios. Ciertamente, su ámbito nobilísimo fue telón de fondo, cuando no motivación concreta, perenne, de mi canto». Sin duda, Fina se ha ganado una plaza en el «Patio de los Poetas» que ella misma creó cuando el Cigarral del Santo Ángel Custodio era de su propiedad. Por la noche, se escuchan frecuentes discusiones entre las poetas y los poetas del patio, pues todos quieren tenerla a su lado, sobre todo, su amigo Federico. Ella misma escribió su propio epitafio: «Amó la poesía e intentó servirla».
Referencias bibliográficas:
- Calderón, Fina de (27/02/1998). Fina de Calderón en Tertulias de Autor. disponible en https://www.youtube.com/watch?v=8rRCVf_or7Y
- Jiménez Silva, Quique (16/03/2016). Fina de Calderón, la anfitriona perfecta. Blog Hombre de Palo. Archivo Vasil (Cede las imágenes 1, 3 y 4). Disponible en https://hombredepalo.com/fina-de-calderon-la-anfitriona-perfecta-quique-j-silva
- Mujeres para el Diálogo y la Educación (12/01/2010). Amó la poesía e intentó servirla: recuerdo a Fina de Calderón. Disponible en https://mde.org.es/actividades/recuerdo-a-fina-calderon/
- Real Sociedad Económica Matritense (18-05-2023). Homenaje a la Excma. Sra. Dª Fina de Calderón. Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=N4DG63kuPow
- Romero Hierro, Tacha (2006). Encuentro con Fina de Calderón. Centro de Poesía José Hierro. Disponible en http://www.cpoesiajosehierro.org/web/front.php/cuanto-hacemos-aqui/historico/2006/item/encuentro-con-fina-de-calderon
- Sánchez Butragueño, Eduardo (18/04/2012). El Cigarral del Santo Ángel Custodio. Blog Toledo Olvidado. Disponible en https://toledoolvidado.blogspot.com/2012/04/el-cigarral-del-santo-angel-custodio.html
- Sánchez Butragueño, Eduardo (18/04/2012). Imágenes del Cigarral del Santo Ángel Custodio (Cede la imagen de Lorca y Fina): https://www.flickr.com/photos/65595512@N00/page135
- Villena, Luis Antonio de (14/01/2010). Amor a la poesía. El Mundo. Disponible en https://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/14/opinion/21846365.html
- AA (1993). Homenaje a Fina de Calderón con motivo del décimo aniversario de los Miércoles de la Poesía. Madrid: Ayuntamiento de Madrid (Aurora Bautista, Antonio Buero Vallejo, Rosa Chacel, Antonio Mingote, Claudio Rodríguez, Francisco Valladares…).