Treviño Aranguren, Juan Manuel

Galería

Juan Manuel Treviño Aranguren
Ciudad Real.
1879 -
Carrión de Calatrava (Ciudad Real).
1936.
Noble, propietario, político.

Procedencia social y linaje familiar.

La merced de Título de Castilla y denominación de Marqués fue concedida, durante el reinado de Carlos IV, a Francisco Antonio Treviño y Dávila Ponce de León y Fernández con la denominación de Marqués de Casa Treviño y Gotor para sí, sus hijos y sucesores, el 13 de noviembre de 1789, año en el que se casó con Juana de Gregorio y Paterno. El linaje de Gotor proviene de Rodrigo de Gotor y Zúñiga, fundador en 1576 del Patronato del convento de Nuestra Señora de la Oliva.

Le sucedió en el título su única hija María Josefa Treviño de Gregorio, casada en segundas nupcias con su primo Francisco Medrano y Treviño. Murió sin sucesión y el título pasa a un sobrino-nieto, Francisco Treviño y Dávila.

Juan Manuel Treviño y Aranguren nació en Ciudad Real el 13 de febrero de 1879. Era hijo de Juan Bautista Treviño LópezGuerrero (1829-1903), IV Marqués de Casa Treviño Gotor, y de Josefina Aranguren y Alzaga, natural de Mondragón (Guipúzcoa), hija de los condes de Monterrón. Tuvieron tres hijos Juan Manuel Treviño Aranguren, casado con Trinidad Prat Esparza; María de la Concepción Treviño Aranguren casada con Luis Barreda y Ferrer de la Vega y José María Treviño Aranguren que murió en la infancia.

Concepción Treviño heredará el título a la muerte de su hermano ya que no tuvo descendencia. Tuvo trece hijos y, a su muerte, el título pasará al mayor de todos ellos José Luis Barreda Treviño a quien sucederá la actual titular, su hija, Francisca de Asís Barreda Ayala.

Junto a los títulos, Juan Manuel Treviño y su hermana heredarán tierras en la provincia de Toledo y Ciudad Real, quiñonadas, olivares y majuelos en distintas zonas, ganadería y propiedades urbanas como la casa-palacio de la calle Reyes y el huerto del Pangino (actual mercado de Abastos), o el molino de aceite (actual esquina de la calle Postas con Morería). De su madre recibieron también tierras y propiedades en Vitoria y Mondragón así como diferentes bienes inmobiliarios. Una herencia que le convertiría en el mayor contribuyente de la provincia de Ciudad Real hasta 1919.

Su infancia y primeros años de juventud transcurren en Ciudad Real, cursa el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza (hoy IES Maestro Juan de Ávila), y en 1894, se traslada a estudiar la carrera de Derecho al Real Colegio de El Escorial, regentado por los agustinos, durante tres años, terminando la carrera en la Universidad Central de Madrid. Fue compañero de Manuel Azaña Díaz y de José Castillejo Duarte, secretario de la Junta de Ampliación de Estudios, también de Ciudad Real, con quien le unía una gran amistad.

Juan Manuel Treviño Aranguren y Trinidad Prat Esparza se casaron en Ciudad Real el 11 de enero de 1906.

Desarrollo profesional y político.

Su dedicación profesional se orienta al ejercicio de la abogacía sin dejar nunca de lado sus preocupaciones agrícolas y ganaderas. Durante algún tiempo también impartió clases en la Academia General de Enseñanza, de su amigo Miguel Pérez Molina.

Desde las elecciones de 1907 participa activamente en política como diputado conservador, por el distrito de Ciudad Real, con Antonio Maura. En las elecciones de 1910 será derrotado por el candidato cunero Rafael Gasset, apartándose voluntariamente de las luchas políticas.

En esos años su actividad demuestra su compromiso y sus preocupaciones sociales y ciudadanas como la mejora de las comunicaciones provinciales, el problema del agua, hace frecuentes manifestaciones en la prensa sobre el porvenir de la región manchega, eminentemente agrícola, estudios sobre ganadería, el progreso cultural y económico de la clase campesina recomendando siempre la asociación, y la aplicación de técnicas modernas en agricultura y ganadería.

Contribuye a la fundación y edición de El Pueblo Manchego (1911), formando parte de la junta directiva como vicepresidente. Es presidente de la Junta Local de Ganaderos y recibirá la Gran Cruz del Mérito agrícola.

Poco tiempo después (1915) funda el Sindicato Agrícola católico de Ciudad Real y la Federación de Sindicatos Agrícolas de La Mancha, con la puesta en funcionamiento de la Caja Central de Préstamo y Ahorros. La creación de círculos católicos y sindicatos agrarios fue su labor más significativa dentro del movimiento católico que en estos momentos recoge la “cuestión social” como bandera para solucionar los acuciantes problemas del campo y los campesinos y atajar la influencia de las organizaciones sindicales de signo socialista o anarquista. La figura del marqués aparece ligada desde los primeros momentos a todo el movimiento católico-agrario.

Con la Dictadura de Primo de Rivera el marqués declina el ofrecimiento para presidir la Unión Patriótica en Ciudad Real (1924); sin embargo, algunos años después es nombrado jefe de la Unión Patriótica provincial, cambiando su actitud al justificar el régimen como un medio para desterrar el caciquismo que retrasaba constantemente la evolución social y la organización colectiva para mejorar las condiciones del campesinado. Así lo expresa en el periódico Vida Manchega de 1 de diciembre de 1927: “no se olvida en un día aquel antiguo régimen en que el amigo del ministro esperaba más justicia que el que no lo era y el amigo del secretario del ministro, más aún que la del primero, en que se otorgaban jefaturas de Provincias y Distritos para irse preparando este para una elecciones en las que los caciques hablaban de ‘mis organizaciones’ como podían hablar de sus caballos o de su piara de cerdos, donde una intriga de Madrid, de tertulia, de tresillo, impedía una obra local de saneamiento….”

Con la proclamación de la Segunda República el marqués de Treviño se dedicó sobre todo a la Confederación de Labradores, de la que formaban parte los más importantes propietarios agrarios y a la Junta Provincial de Ganaderos. Continuó hasta el final participando en la actividad de la Confederación Nacional Católica Agraria, fiel a su trabajo desde la política y el asociacionismo. En esta etapa, como es lógico, formará parte de las organizaciones patronales acomodando sus intereses de clase con su estilo siempre tolerante y respetuoso.

Protagonista y víctima de su tiempo quiso regenerar el sistema inmovilista y apático dentro de un orden profundamente conservador. Fue un hombre de acción que vivirá una época clave de la historia de España: la Restauración, la pérdida del Imperio Ultramarino en 1898, el reinado de Alfonso XIII y la crisis del sistema implantado por Cánovas, la Primera Guerra Mundial, el decisivo y crítico verano de 1917, la Dictadura, la II República y la Guerra Civil.

Juan Manuel Treviño Aranguren se implicó en la vida política y social del primer tercio del siglo XX, tan apasionante y decisivo en nuestra historia posterior, sumamente complejo y todavía demasiado cargado de sombras y claroscuros de ese tiempo que precedió al alzamiento contra la Segunda República y, más tarde a la trágica y disparatada Guerra Civil que marcará su lamentable final. Es decir, la importancia de comprender la historia del tiempo en que vivió para intentar comprender su destino.

Poco después del alzamiento comenzaron las incautaciones y muertes violentas. El huerto del marqués, actual mercado de abastos de Ciudad Real capital, fue confiscado el 21 de noviembre de 1936; la casa-palacio es ocupada por el Frente Popular instalándose en ella el Servicio de Información Militar con la irreparable pérdida de libros y documentos. La organización llamada “Filial de Pequeños Propietarios y Arrendatarios” procedió a la incautación de la finca de Sancho Rey.

El marqués fue detenido en los primeros momentos de la sublevación en su casa; liberado gracias a las gestiones de Mateo de la Iglesia, Otras dos veces sería detenido hasta el 17 de diciembre de 1936. En este último arresto, en compañía de sus parientes Celestino y Francisco Barreda fueron conducidos a la checa del convento de las dominicas y fusilados al día siguiente en Carrión de Calatrava.

  • Bibliografía

Ascensión Barragán Morales: Don Juan Manuel Treviño Aranguren, V Marqués de Casa Treviño Gotor (1879-1936). Los sindicatos católico-agrarios, Ciudad Real, Biblioteca de Autores Manchegos, 2001.

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