Lorenzo Arrazola García nació en Checa (Guadalajara) en 1795 y murió en Madrid en 1873 a los 77 años. Sus padres eran unos agricultores pobres que pertenecían a una familia de alcurnia, pero arruinada, razón por la cual Lorenzo solo pudo estudiar gracias a la ayuda de un hermano de su madre, José García Huarte, corregidor de la villa de Benavente (Zamora). Allí marchó Lorenzo, para luego continuar sus estudios de Filosofía y Teología en el en aquel tiempo importante seminario de Valderas, en donde aprendió latín hasta dominarlo.
Pero no tenía interés por la carrera eclesiástica y, tras pasar un tiempo en el ejército, decidió estudiar jurisprudencia civil en Valladolid, en donde se doctoró y obtuvo (1829) una cátedra de Instituciones Filosóficas. Llegó a ser Rector de aquella Universidad. Se trasladó después a la joven Universidad de Madrid (pocos años antes inaugurada absorbiendo a la de Alcalá de Henares) de cuya Facultad de Derecho fue decano en 1845.
Como hechos destacables de su vida académica hay que citar algunos, determinados por su condición de gran latinista, como fueron los famosos discursos de inauguración del curso en la Universidad de Valladolid compuestos en latín, como los de 1839 (Oratio in auguratione studiorum Universitatis Vallisoletanae) y 1833 (la Oratio in regia vallisoletana universitate pro solemni studior: apertura) así como, para la enseñanza de su disciplina, un Promptuarium in que praecipua et selectiora institutionum philosophicarum continentur (1828).
Es sorprendente la amplitud de sus preocupaciones intelectuales, pues también en 1829 publicó un Ensayo sobre volcanes y terremotos… y en particular sobre los acontecimientos de Murcia y Orihuela, así como algún libro de poemas. No es, pues, extraño que también fuera vicepresidente de la Academia de Arqueología.
Ya en Valladolid, Lorenzo Arrazola ejerció la abogacía, pero sobre todo desarrolló una intensa actividad política dentro del Partido Moderado, siendo en varias ocasiones ministro de Gracia y Justicia. La primera desde 1838 a 1840, y luego entre 1847 y 1848, entre 1849 y 1851 y entre 1864 y 1868, en los dos últimos gabinetes de Narváez. Fue también Magistrado del Tribunal Supremo. Por Real Decreto de 16 de abril de 1847 fue nombrado fiscal del Tribunal Supremo, y poco tiempo más tarde, 23 de enero de 1851, presidente del Alto Tribunal, cargo del que dimitió el 1 de marzo de 1864. Desde su cargo de presidente del Tribunal Supremo sentó las primeras bases reglamentarias para proteger la autonomía e independencia de los jueces y los funcionarios públicos.
Su actividad como jurista ha de separarse en dos dimensiones. La de mayor trascendencia política fue sin duda el impulso que como ministro de Justicia dio a la elaboración y promulgación del Código Penal de 1848, firmado por Isabel II el 19 de marzo de 1848 con la rúbrica de Arrazola, y también a la reforma que de ese mismo Código forzó Narváez en 1850.
Próximo el final del reinado de Isabel II, el 2 de junio de 1868 fue designado Caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro. Una vez derrocada la monarquía por la Revolución de septiembre d 1868, Lorenzo Arrazola se reincorporó a su cátedra. Era académico de mérito de la Academia Matritense de Jurisprudencia y Legislación de la que fue presidente en cinco ocasiones: en 1838, en 1839, en 1844, en 1845 y en 1847. Fue también uno de los diecisiete académicos fundadores de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, a la que se dio rango oficial por Real Decreto de 30 de septiembre de 1857, y la presidió desde 1866 hasta 1870.
No debe olvidarse la publicación de la Enciclopedia española de derecho y administración ó Nuevo teatro universal de la legislación de España e Indias, que aparecería entre 1848 y 1872, bajo la dirección de Arrazola, Gómez de la Serna y Manresa Navarro. Constó de trece volúmenes, editados por A. Rius Rossell en Madrid, y fue anterior en diez años al Diccionario de la Administración Española de Martínez Alcubilla. Lamentablemente, la “Enciclopedia” son pudo concluirse, por el fallecimiento de Lorenzo de Arrazola en 1873. Sus discípulos no quisieron proseguir la tarea, y la obra se detuvo en su tomo XIII con la voz “cosa litigiosa”.
Lorenzo Arrazola casó en 1829 con Ana Micaela Guerrero, natural de Villanueva del Campo (Zamora). Tuvieron 13 hijos. Murió en Madrid en 1873.